El arte de la Micro Espuma en el café: Todo lo que debes saber

Capuchinos, lattes, macchiatos, flat whites, el café a base de leche no es más que eso: leche y café. Pero la micro espuma varía significativamente de una taza a otra.

¿Qué es la microespuma?

La microespuma es esa leche calentada de textura fina, que se utiliza para hacer bebidas de café a base de espresso como Cappuccino's y Flat White's, que se utiliza particularmente con el arte latte.

Por lo general, se elabora con el vapor caliente de una máquina de café espresso Barista, que bombea vapor a una jarra de leche. 

Una buena microespuma es como pintura húmeda. Es aterciopelado y sedosa, lo que la convierte en la leche perfecta para verter en una taza y producir un buen arte latte.

 ¿Cómo hacer microespuma con una varilla de vapor?

  1. Baja la punta de la varilla de vapor justo debajo de la superficie de la leche. Esto te protegerá del sonido y también asegurará que crees una corriente ondulante en la leche. Esto ayuda a disgregar el aire y crear una bonita microespuma cremosa.
  1. Agrega aire a la leche. Puedes hacer esto llevando la punta de la varilla de vapor a la superficie hasta que escuche un sonido de rasgadura. El objetivo es crear una consistencia y textura similar a la de una pintura de látex en toda la espuma. Advertencia: No levantes la varilla demasiado lejos de la jarra. Puedes crear burbujas en la superficie de la leche o salpicar. 
  1. Pon la leche en movimiento. En este punto, cuando hayas agregado suficiente aire, baja la punta de la varilla justo debajo de la superficie de la leche nuevamente y haz que la leche se mueva. Encuentra un lugar estable y ten paciencia. El movimiento es primordial, ya que ayuda a romper las burbujas grandes y le da a la espuma una mezcla uniforme y agradable. 
  1. No calientes demasiado la leche. Debes tener cuidado de no quemar la leche. Cuando estés terminado, vierte la espuma aterciopelada al espresso y disfrútalo.

La temperatura de la leche

La temperatura de la leche es complicada y hay muchos factores en juego, pero podría decirse que es el factor más importante a tener en cuenta al cocer leche al vapor. Si está muy caliente, quedará una textura suave y aterciopelada. Si está demasiado fría, la espuma no tendrá una buena consistencia.

Comprender la temperatura correcta de la leche depende de la marca y la calidad de la leche que utilices. La leche entera contendrá más grasa y, en consecuencia, requerirá un período de tiempo más largo para calentarse, pero hay algunos puntos de referencia a tener en cuenta.

 

Por ejemplo, la leche de vaca común consta de dos tipos de proteínas: caseínas (que representan aproximadamente el 80 por ciento de la leche) y proteínas de suero (que constituyen el 20 por ciento restante). Los expertos en café sugieren que lo ideal es que la leche al vapor se sitúe entre los 140-160 Fahrenheit. 

Sin embargo, muchas cafeterías de especialidad harán leche al vapor a una temperatura más baja para preservar la textura y el sabor. 

Microespuma en casa 

Hay 3 formas de hacerlo. La forma más rápida y sencilla de crear una buena microespuma es invertir en un espumador de leche automático. 

Este dispositivo no solo calienta la leche por ti, sino que crea el nivel deseado de espuma en minutos. Una alternativa más barata para obtener resultados similares por una fracción del costo es extraer leche tibia en una prensa francesa. 

Por último, puedes utilizar un vaporizador de mano para espumar la leche a mano. Esta es la opción de último recurso, ya que es difícil lograr realmente cualquier tipo de burbujas pequeñas con este dispositivo.

Cómo ven, hay varias reglas a seguir para producir una buena microespuma. Existen muchas cafeterías que no comprenden realmente cómo hacerla y, como resultado, terminan sacrificando la calidad del café que ofrecen.

Aunque la microespuma requiere de mucha precisión para perfeccionarse y ser un arte, la recompensa supera enormemente el riesgo de un error, porque no hay nada como una taza de café suave y aterciopelada.