Dulces de café, un delicioso mundo por explorar

Mmmm mmmm, esta es la única forma de iniciar este artículo después de haber buscado e investigado sobre las diferentes preparaciones de postres y dulces, es que hay que ser sinceros, la gran mayoría de los amantes al café también lo somos del dulce. Realmente al momento de tomarnos una taza de café con su sabor fuerte y un amargor bien marcado, la mejor compañía para hacer un maridaje perfecto es un buen dulce. Pero hoy no hablaremos de esos maridajes, sino de esas preparaciones que encontraron en el café el ingrediente perfecto para darle sabor al postre.

Empecemos por decir, que existen gran cantidad de recetas de dulces donde se incluye el café, desde postres, galletas, tortas, hasta pequeños confites que tienen la osadía de llevar un grano de café en su centro. Pero antes de contarles sobre cada una de estas preparaciones debemos entender…

Las propiedades gastronómicas del café.

Por las características del café como ingrediente se convierte en importante potenciador de los sabores en la comida, pero no crean que solo se usa el café convencional, algunos de los cocineros más osados han trabajado preparaciones con café verde como un fruto vegetal en sus recetas. En los postres se emplea el café de forma convencional dependiendo de la preparación, en algunos casos es la bebida más o menos cargada, el grano molido o sin moler y en otros casos hasta el café instantáneo. Como ya conocemos, el café es un elemento de sabores y aromas muy marcados, lo que lo convierte en un ingrediente que siempre va a resaltar sobre los demás. Por eso se acostumbra a hacer preparaciones con mayor balance y sabores más neutros para que se complementen y no compitan entre sí.

Les compartiré algunas de las recetas que encontré, las que más me llamaron la atención y que se pueden preparar de forma fácil en casa.

1 el mousse de café

  • Café soluble
  • 250 g de requesón
  • 100 g de azúcar
  • 100 ml de nata montada
  • Leche
  • Cacao en polvo

Coloca el requesón en la batidora y añade el azúcar. Comienza a batir la mezcla hasta que nos quede un tipo crema, aparte calienta la leche y le añade el café soluble. Cuando esté el café bien integrado le añadimos la mezcla. En esta base, vamos a ir poniendo poco a poco el queso batido con el azúcar. Déjalo reposar y decora con el cacao en polvo y si te gustan los contrastes de sabores le puedes agregar un toque de ron para lograr una combinación perfecta.

2 El Pudín de café

  • 1 taza de café
  • 100 g de mantequilla
  • 4 huevos
  • Harina
  • 100 g de azúcar
  • Nata montada

Pon en un sartén la mitad de la mantequilla, Cuando se haya fundido la mantequilla se agrega 1 cuchara sopera de harina, luego el café y se mezcla con la harina y la mantequilla que empezarán a ganar consistencia. Continúa agregando el azúcar y luego introduce dos huevos enteros, sin dejar de remover y con la crema un poco fría.

Luego añade una yema y reserva las claras que quedan. Las claras las batimos aparte a punto de nieve, de esta manera conseguiremos un pudín un poco más esponjoso. Coloca el pudín en moldes y cocina al baño maría en un recipiente con dos dedos de agua caliente al horno. Al servir agrega un poco de nata montada por encima o un poco de caramelo.

Galletas de café

  • 500 g Mantequilla
  • 300 g Azúcar
  • 1 pieza Huevo entero
  • 5 ml Vainilla
  • 600 g Harina
  • Una taza de café

En una batidora acrema la mantequilla con el azúcar, agrega el huevo, vainilla y el café y mezclar un minuto más. Después, sumar la harina y continúa revolviendo hasta que se incorpore a la mezcla. Lleva la masa a una mesa y forma troncos de 3 cm y deja enfriar, cuando esté fría la masa, se colocan a hornear durante 10 minutos a una temperatura de 180°.

Estas son solo 3 de las opciones de postres que encontré para preparar y las que realmente me parecieron más fáciles de compartir. Pero con el café se pueden lograr cualquier tipo de preparaciones y dulces, existen los merengues y los macarrones de café, algunas personas en diciembre le agregan café a la natilla y otras prefieren postres más clásicos como el tiramisú o el flan de café. Aun así, sin importar cuál sea tu postre de café preferido, la invitación siempre será a encontrar esa combinación perfecta del dulce y el café y descubrir esos sabores que se convertirán en nuevas experiencias de café.