Explorando los tipos de molienda

Nuestra taza de café nos estimula el paladar, nos activa el corazón y conecta nuestros sentidos. Pero para que todo esto pase, el café debe pasar por muchos procesos, desde la siembra, cosecha, el tueste del grano hasta terminar en la preparación. Entre estos pasos, encontramos uno tan influyente en nuestra taza como cada uno de los anteriores y es la molienda, este es un proceso que debemos planificar y entender cuál es la molienda adecuada para nuestra preparación. Por eso, les explicaremos los diferentes tipos de molienda y cómo y cuándo se deben emplear según nuestra preparación.

Lo primero que debemos entender, es que el tamaño de la molienda es un factor que se ve reflejado en el buen sabor de nuestro café, saber controlar esta variable nos permitirá aprovechar al máximo la calidad de nuestro grano. Por el mal manejo de este factor, muchas veces nos desilusionamos de cafés de gran calidad, a los cuales no se les aplicó el proceso de forma correcta. Hay muchos factores que influyen en este error, sea la falta de conocimiento del método a usar y aplicar una molienda de un tamaño equivocado o una molienda inconsistente, lo que se puede ver reflejado en una preparación agria y amarga, o en algunas ocasiones una preparación más insípida y con poca sensación a café.

Los factores de la molienda

El sabor de nuestro café, sus sensaciones y el placer que recibimos en cada sorbo, dependen de una extracción controlada. Lo que se traduce de forma simple en poder sacar la cantidad y componentes adecuados de café al momento de la preparación, el sabor final proviene de un balance entre la cantidad de café, la temperatura del agua y por supuesto el tamaño de la molienda adecuado para la preparación. El objetivo de moler el café es poder aumentar el área que va a tener contacto con el agua al momento de la preparación. Por eso, entre más finita o más gruesa sea la molienda, el agua correrá en mejor medida entre ella y, ahí entrarán a jugar los factores de tiempo de preparación en la extracción.

Una molienda más gruesa va a tener unas partículas más sueltas, lo que permite que el agua se mueva más cómodamente. Este tipo de molienda gruesa nos genera un área superficial menor y si el tiempo de preparación es corto la extracción será menor. En cambio, la molienda fina o más pequeña, tiene las partículas más unidas y por lo mismo genera un área más grande a la cual el agua le tomará mayor tiempo atravesar por esta área y genera una extracción mayor.

¿Cuál es el tamaño ideal de la molienda del café?

Es claro que el café es un mundo de gustos y experimentación, pero también hay que entender que las preparaciones tienen sus medidas ideales según el funcionamiento de su proceso.Para una buena preparación tenemos en cuenta la variedad, su origen y los perfiles del tueste, todo esto dependiendo de las características que nuestro gusto prefiere y queremos ver reflejados en nuestra taza. Para darnos una idea de la relación, un tueste oscuro es más soluble y por lo mismo debe aplicarse una molienda ligeramente gruesa a excepción del Chemex y para el tradicional expreso, se necesita una molienda fina. También existen métodos como el Aeropress que se pueden ajustar a cualquier tipo de molienda.

Otro factor importante al momento de tomar la decisión de nuestro tipo de molienda a emplear, es la edad del café. Esperamos siempre tener granos frescos, pero a medida que pasa el tiempo después de ser tostado, se debe modificar la receta. Recordemos que el sabor del café se va reduciendo al pasar el tiempo y por eso debemos acudir a moliendas más finas para poder lograr la extracción esperada.

¿A qué nos referimos con la consistencia?

Al inicio de este artículo, hablamos que la consistencia de la molienda también afecta la extracción de la bebida y es que sin importar el grosor de la molienda que uses o el método que escojas, si tu café molido contiene una mezcla de tamaños, si algunas partículas son muy finas y otras son del tamaño del grano original, la extracción va a ser igualmente dispareja e impredecible, porque el tiempo del proceso no se podrá calcular correctamente.

Moliendo café

Cuando más nos enamoramos del café y queremos vivir la experiencia más allá de la taza, empezamos a explorar los métodos de preparación y el siguiente paso es cambiarnos al café en grano y empezar a moler nuestro propio café. Esto se convierte en un instante más de conexión con la preparación, de buscar el mejor momento en nuestra taza y por eso es importante descubrir que el café es una bebida de detalles y aprender a conocer cada uno de ellos, nos llevará a vivir sus sensaciones desde la molienda hasta la taza.