La poesía en el café, el café en la poesía.

Hoy en Caficulto, exploramos la poesía en el café. 

Ya te contamos algunas leyendas sobre el origen del café, donde destaca el relato del pastor Kaldi y sus cabras locas, quien llevó esas bayas a un religioso de un monasterio cercano. El anciano desaprobó inmediatamente su uso y las arrojó al fuego. Pero en ese instante les cautivo un bálsamo embriagador que empujó al sabio a meter las manos en las brasas y extraer los granos tostados, los echó en agua caliente y así se hizo la primera taza de café en el mundo, con ese mismo bálsamo embriagador creemos que está hecha la poesía.

El café es más que solo una bebida, es misterio, es cultura, es amor y amistad, es, en el territorio enorme que abarcan sus dos sílabas, poesía. Una taza de café despierta a una persona para comenzar su día activando su cerebro y causando endorfinas muy parecidas al amor.

La conexión que existe entre la poesía y el café pudiera ser una historia de encuentro, de cómo un día la poesía conoció al café, lo invitó a sentarse en su mesa como iguales mientras se escribía, lo probó y lo comparó con todas las sensaciones que entraban en un sorbo. Así fue como nunca más se separaron, el café necesitaba que la poesía lo nombrara y la poesía que el café le inspirara.

Esa pudo ser la primera historia, pero no la única ni mucho menos la última. Tantos poetas han utilizado el café como fuente de inspiración y como excusa para sus metáforas en todo el mundo. 

Por ello, hemos encontrado para ti, algunas conexiones entre la poesía y el café, de la mano de poetas que entres su letras han inmortalizado el café en la poesía.

 

“Una buena taza de su negro licor, bien preparado, contiene tantos problemas y tantos poemas como una botella de tinta.“

Rubén Darío (1867-1916 nicaragüense)

 

 

“Yo he medido mi vida en cucharitas del café.”

T.S. Eliot (1888-1965 estadounidense)

 

 

"Tan pronto como el café llega al estómago, sobreviene una conmoción general. Las ideas empiezan a moverse, las sonrisas emergen y el papel se llena. El café es su aliado y escribir deja de ser una lucha."

Honoré de Balzac (1799-1850 francés)

 

 

"Café, lo que hace que los políticos sean sabios, y que puedan ver a través de todas las cosas con sus ojos medio cerrados.”

 Alexander Pope (1688-1744 inglés)

 

“Los hombres de este mundo son como
granos de café en un molino
uno antes, uno después, otro enseguida,
todos acaban por seguir el mismo destino.”

 Giuseppe Gioachino Belli (1791-1863 italiano)

 

 
“En el café de Chinitas
dijo Paquiro a su hermano:
«Soy más valiente que tú,
más torero y más gitano».”

Federico García Lorca (1898-1936 español)


 

“Entre mis labios hechos de jebe, la pavesa
de un cigarrillo humea, y en el humo se ve
dos humos intensivos, el tórax del café,
y en el tórax, un óxido profundo de tristeza.”

César Vallejo (1892-1938 peruano)

 


“El olor del café y de los periódicos.
El domingo y su tedio. La mañana
y en la entrevista página esa vana
publicación de versos alegóricos
de un colega feliz.”

Jorge Luis Borges (1899-1986 argentino)

 


“Me he tomado también tu taza de café. Ya casi no tengo azúcar pero me acordé que a ti te gusta amargo. Sabe muy feo, como ésta soledad. Como éste estar deseándote a todas horas.”

Jaime Sabines Gutiérrez (1926-1999 mexicano)

 


“El café puede que sea un veneno, pero debe actuar de forma muy lenta porque hace 85 años que lo tomo y me siento muy bien”.

Voltaire (1694-1775 francés)



“Se cambia más fácilmente de religión que de café.”

Georges Courteline (1858-1929 francés)



"Creo que los seres humanos pueden hacer muchas cosas, no porque sean inteligentes, sino porque tienen pulgares para poder hacer café.”

Flash Rosenberg (estadounidense)


Los autores nombrados son apenas algunos de los poetas reconocidos que incluyen al café en sus poemas, esta conexión se mantiene a través del tiempo, podemos ver referencias y expresiones modernas de ella o incluso, en libros dedicados enteramente como “Pensamientos expresos: cuando el café y la poesía se unen” de Rakhi Kapoor, donde invita a los tomadores de Té que lo reemplacen por el café, dice “Las palabras unidas en una cita, poesía o un cuento pueden darte la misma emoción que la cafeína.” “¿A quién le importa si la taza está medio vacía o rebosante mientras sea una taza de café? Amantes del té, por favor reemplace el café por té.”

También en el 2016, la poesía se convirtió en la nueva moneda en los establecimientos de café de todo el mundo por un día, gracias a una empresa austriaca que ofreció una taza de café a los clientes que entregaban un poema. Esta campaña del Día Mundial de la Poesía se extendió en 34 países y fue un reconocimiento para esos poetas no reconocidos que aún pueden tener al café de acompañante incluso si no tienen cómo pagarlo.

Si eres poeta o amante de la poesía puedes acompañar tus días con alguno de nuestros cafés y si no, siempre puedes compartir nuestros artículos con la personas que quieras y creas que le interese leer La poesía en el café.