Lugares emblemáticos para tomar café: Latinoamérica

Hoy en Caficulto seguimos nuestro recorrido por los lugares más emblemáticos para tomar café. De acuerdo con la FAO, el continente latinoamericano es una de las regiones productoras más importantes a nivel mundial, con más de 60 millones de sacos al año, aquí respiramos y hacemos café. Por eso no podríamos dejar de darle un vistazo a las historias que guardan las cafeterías más mágicas y con más historia de nuestro continente, donde nuestros escritores e intelectuales, construyeron parte de nuestra cultura y sensibilidad por el café.

El Tortoni, Buenos Aires

Aquí se respira el tango y se ha convertido en un lugar de visita obligatoria para tantos turistas como para los locales que lo cuidan de perder su autenticidad. Fue fundado en 1858 por el francés Joan Touan, este café tuvo sentados en sus mesas a grandes personalidades como Juan Manuel Fangio, Carlos Gardel, Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni y Federico García Lorca, y destacadas figuras internacionales como Albert Einstein, entre otros.

También ahí funcionó la asociación literaria más importante de Buenos Aires, liderada por el pintor Benito Quinquela Martin. En este bar parece que el tiempo se hubiera detenido, transformándose en una parte indispensable de la historia porteña.

El Café Lamas, Río de Janeiro

Clásico y discreto, el Lamas comenzó a funcionar el 4 de abril de 1874 en la plazoleta de Largo do Machado, límite de los barrios Flamengo y Larangeiras, en la zona sur de Río de Janeiro. Ahí, se dice que el portugués Manuel Thomé dos Santos Lamas solía vender café y pan en un lugar donde también se podía jugar billar, aunque en ese momento no era un espacio de lujos, ya se estaba formando una especie de élite, que hasta el día de hoy sigue existiendo y sigue creciendo el deseo de pertenecer a ella.

Fue frecuentado por artistas, políticos, jugadores de fútbol, actores de televisión y prácticamente. Aunque la bohemia y la farándula han sido clientela asidua del lugar, y personalidades como el arquitecto Oscar Niemeyer, el artista Cándido Portinari o el escritor Machado de Assis eran frecuentes visitantes, el Lamas ha estado siempre íntimamente ligado a la política y a la generación de ideas.

El Floridita, La Habana

Donde nació el célebre daiquiri y uno de los lugares preferidos del escritor Ernest Hemingway durante los años en que vivió en Cuba. El local recibe cada año a unos 250.000 clientes, y aunque el autor de "Por quién doblan las campanas" sea el más célebre, la lista de visitantes ilustres no acaba en el Nobel estadounidense: por allí han pasado otros escritores como Tennessee Williams o Graham Greene, el expresidente de EE.UU, Barack Obama; estrellas del celuloide como Gary Cooper y Marlene Dietrich, futbolistas y estrellas del béisbol.

Café Brasilero, Montevideo

Situado en el casco antiguo, la Ciudad Vieja, las paredes del Café Brasilero han sido testigos del crecimiento de la capital uruguaya. Fundado en 1877, este pequeño rincón, con aroma a antiguo se pasea entre las mesas viejas, la fachada acristalada y una cálida iluminación, ha estado presente en los últimos años en guías de viaje como uno de los mejores cafés del mundo y, entre sus paredes, esconden grandes historias literarias.

Cuando se habla del Café Brasilero hablamos también del escritor y periodista Eduardo Galeano, quien lo consideraba su refugio, su segunda casa, donde se sentaba en la mesa junto a la ventana para reflexionar, ver caminar a la gente e inspirarse para la escritura.

La tranquilidad, o el poco espacio para el público o quizá el hecho de ser una cafetería con más de 140 años de historia tuvo sentido y personalidad para que otros grandes escritores también se apropiaran del café. Entre ellos Mario Benedetti. En la portada de su antología de cuentos "A imagen y semejanza" puede verse al autor sentado precisamente en la "mesa de Galeano" y mirando hacia la calle.

El Café de Tacuba, Ciudad de México

El Café de Tacuba fue fundado en 1912 por el tabasqueño Dionisio Mollinedo. A lo largo de su historia ha sido el café favorito de artistas, intelectuales y políticos, entre los que se cuentan Diego Rivera, Agustín Lara y Porfirio Díaz. Las paredes están vestidas por diversas pinturas, que en conjunto con la talavera muestran lo más bello de la arquitectura mexicana.

El Café de Tacuba también está cercanamente relacionado con la música, por eso de miércoles a domingo se puede escuchar música de tuna; el grupo musical lleva por nombre "Tuna Bohemia del Estado de México" y va recorriendo las mesas mientras interpreta música española, mexicana e instrumental, entre otras. La banda mexicana Café Tacuba adoptó su actual nombre en honor al restaurante, cuando sus integrantes se mudaron a la Ciudad de México (son originarios de Ciudad Satélite), aunque utilizando una grafía de tipo antiguo (reemplazaron la u por la v) para evitar problemas legales. Con el éxito obtenido en distintos países, Café Tacuba hizo conocido el nombre del Café de Tacuba fronteras afuera de México.

Espero que este viaje les haya gustado y que hayan podido transportarse a cada una de esas mesas en donde se sentaron tantos grandes personajes de la historia. Y esto no termina acá, nos falta aún un recorrido más, una sorpresa que llegará más cerca de ti.