Historia del café en Colombia

Para contarte la Historia del café en Colombia, es necesario que antes leas La historia del café en el mundo, donde realizamos un recorrido por las tres primeras paradas de café; iniciando con el origen del fruto rojo en África, luego como pasó a Asia para convertirse en uno de los principales puertos de distribución del rubro y finalmente, como conquistó a Europa hasta convertirse en la segunda bebida más consumida en el mundo, después del agua.

Ahora en esta entrega de Caficulto podrás continuar este recorrido sobre la historia del café en el mundo, y te contamos cómo llegó a América y a nuestra querida Colombia; país que, con el paso del tiempo, se convirtió en uno de los más reconocidos por la calidad de sus cafés.

 

Cuarta Parada: América

¡Por fin! vas a descubrir cómo llegó el café a nuestro continente. Existen muchas historias de cómo llegó el café al “nuevo mundo”: Aquí te contaré dos leyendas famosas.

La leyenda que más se cuenta se atribuye a Gabriel de Clieu, quien fuese un oficial de la armada francesa. Se dice que en 1723 obtuvo una rama del árbol, directamente del Jardín Real Botánico de París. Puesto que en 1714, el alcalde de Ámsterdam decidió regalarle una planta de café al rey Luis XIV de Francia; planta que fue sembrada en esa época. Cuenta la historia que Gabriel protegió y resguardo la planta hasta llegar a Martinica, una isla francesa ubicada cerca de Venezuela y Puerto Rico. La planta se adaptó tan bien en la isla que, al cabo de 50 años, se contabilizaban 19 millones de ejemplares de cafetos, aproximadamente.

Otra leyenda atribuye a los holandeses la introducción del cafeto en América al llevarla a la Guayana holandesa (Surinam). Un personaje apellidado Mourges, prófugo de Cayena (capital de la Guayana francesa) y escondido en la Guayana holandesa, tras estar sufriendo muchas penalidades deseaba regresar a la Guayana francesa, y ofreció al director del penal de Cayena, llevarle semillas de café (planta que ya comenzaba a ser muy codiciada) si le permitía retornar sin aumentarle el castigo . El director del penal aceptó esta propuesta. Aunque parece que fue más por el interés en volver a capturar al prófugo que por el interés en las semillas del café (pues inicialmente, no tenía demasiados conocimientos de la planta del café). Más tarde, descubrió la importancia del cafeto, sembró las semillas y promovió su cultivo. Luego, las envió a la Martinica y desde ahí empezó su propagación por Sudamérica. De Mourges ya no se supo nunca más.

Cual sea la verdadera historia, o incluso ambas; no se pone en duda que fue desde Martinica que comenzó su expansión por todo el continente americano.

 

Quinta parada: Colombia

Ya llegaste a la quinta y última parada de este recorrido, ahora te contamos la historia del café en Colombia. Así, como las paradas anteriores, giran en torno a historias y leyendas alrededor del café, es hora de saber cómo este fruto pisó nuestra tierra hasta convertirse en unos de los principales productos con calidad de exportación.

Datos históricos revelan que en 1730, los jesuitas trajeron el grano a la Nueva Granada, de la mano de viajeros provenientes de las Guayanas a través de Venezuela.

Uno de los más antiguos testimonios escritos, que se conoce acerca del cafeto en Colombia se le atribuye al sacerdote jesuita José Gumilla, quién en su libro El Orinoco Ilustrado (1730) registró la presencia del producto en la misión de Santa Teresa de Tabajé, llevada a cabo en cercanías a la desembocadura del río Meta en la Orinoquía.

El segundo testimonio escrito fue elaborado por el arzobispo-virrey Caballero y Góngora (1787), quien en su informe a las autoridades españolas registró su cultivo en regiones cercanas a Girón (Santander) y Muzo (Boyacá).

Ya para el año 1835, se registran las primeras cosechas provenientes de la zona oriental del país, exportadas desde la aduana de Cúcuta. En este punto, te quiero contar otra leyenda, la cual hace referencia al sacerdote jesuita, Francisco Romero, quien jugó un papel fundamental ayudando a que la expansión del café fuera más rápida. Resulta ser que cuando los feligreses de la población de Salazar de las Palmas iban a congregarse, debían sembrar café por cada pecado que confesaban y así serían perdonados por Dios, acto que dió un gran impulso en la propagación del cultivo del grano en esta zona del país.

Estas semillas habrían permitido la presencia de café en los departamentos de Santander, en el nororiente del país, con su consecuente propagación, a partir de 1850, hacia el centro y el occidente a través de Cundinamarca, Antioquia y la zona del antiguo Caldas.

 

La crisis del café

Para finales del siglo XIX e inicio del siglo XX, se juntaron varios acontecimientos que frenaron el crecimiento con el que se venía expandiendo los cultivos de café, primero la caída de los precios internacionales, aunado a la Guerra de los Mil Días, imposibilitaron mantener las plantaciones en buenas condiciones ocasionando un estancamiento del rubro. Sin embargo, esta crisis de las grandes haciendas, se convirtió en una oportunidad para los pequeños productores de café, logrando que para las primeras décadas del siglo XX ya se había consolidado un novedoso modelo de desarrollo exportador cafetero basado en la economía campesina, impulsado por la migración interna y la colonización de nuevas tierras en el centro y occidente del país.

 

El Café de Colombia para el mundo

Otro dato relevante es que, para finales del siglo XIX la producción de café había pasado de 60.000 sacos a más 600.000, (aclarando que la mayor parte de esta producción era de las fincas de grandes hacendados, financiado por capitales internacionales), Esto lo posicionó como el tercer país más grande en producción de café a nivel mundial, siendo su fuente principal de ingresos en divisas, por ser su primer producto de exportación.

 

Federación Nacional de cafeteros de Colombia

Ahora, en 1927 se creó la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), con la finalidad de unir a los campesinos y pequeños productores de café, para afrontar de manera conjunta los retos de logística y comercialización que, individualmente no hubiesen resuelto. Afortunadamente, para 1930 Colombia se consolidó como el segundo productor de café en el mundo.

En 1938, la FNC creó el Centro Nacional de Investigaciones de Café, Cenicafé, con el objeto de estudiar los aspectos relacionados con la producción en las fincas, la cosecha, el beneficio, la calidad del grano, el manejo y la utilización de los subproductos de la explotación cafetera, y la conservación de los recursos naturales de la zona cafetera colombiana.

 

Las tiendas de Café

Aterrizamos este recorrido histórico del origen del café y cómo llegó a convertirse en el producto más vinculado a la historia y a la cultura colombiana, contandote que a finales del siglo XX y lo que llevamos del siglo XXI, se han creado las cafeterías más grandes y populares de todo el mundo. A pesar de los muchos años de historia que tiene esta bebida, su evolución continúa día a día. Estamos en un momento donde se ha creado toda una cultura alrededor del café.

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